En peligro (EN) (B1ab (i,ii,iii,iv,v); C2a(i) (Libro Rojo de las Aves de España, 2004).
COMUNIDADES AUTÓNOMAS:
Asturias: En peligro (EN B1ab; C1+2ª; E) población reproductora; No evaluado (NE) población invernante. (Libro Rojo de la Fauna del Principado de Asturias, 2007).
Aunque podría hablarse de categoría CR (en peligro crítico) en Galicia y Cantabria, y de EN (en peligro) en Asturias y Castilla-León, no procede este tipo de distinciones entre Comunidades Autónomas (Obeso et al. 2003). Los criterios de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) deben aplicarse sobre todo el área de distribución de la subespecie y no en Comunidades Autónomas en particular, ya que todas comparten la misma problemática. En resumen, podríamos decir que la población de urogallos cantábrica presenta un área de distribución de menos de 5.000 km2 (B1). Además, se presenta severamente fragmentada (B1a) y en declive continuado (B1b), observado según evolución de sus áreas de ocupación (ii). La población estimada de adultos apenas sobrepasa los 500 individuos (C2), a lo que sumar el declive continuado desde que se tiene información a través de los censos (C2,2) y que ninguna de las subpoblaciones contiene 250 adultos (C2, 2ai). En los próximos 20 años tiene una probabilidad de extinción de 0,20 (E) (Obeso et al. 2003).
FIGURAS DE PROTECCIÓN
Hay que destacar que parte de la distribución actual de la subespecie se engloba dentro de áreas que disponen de figuras de protección como son ZEPA o Reservas de la Biosfera (véase Fig. 8).
NACIONAL:
COMUNIDADES AUTÓNOMAS:
Aunque podría hablarse de categoría CR (en peligro crítico) en Galicia y Cantabria, y de EN (en peligro) en Asturias y Castilla-León, no procede este tipo de distinciones entre Comunidades Autónomas (Obeso et al. 2003). Los criterios de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) deben aplicarse sobre todo el área de distribución de la subespecie y no en Comunidades Autónomas en particular, ya que todas comparten la misma problemática.
En resumen, podríamos decir que la población de urogallos cantábrica presenta un área de distribución de menos de 5.000 km2 (B1). Además, se presenta severamente fragmentada (B1a) y en declive continuado (B1b), observado según evolución de sus áreas de ocupación (ii). La población estimada de adultos apenas sobrepasa los 500 individuos (C2), a lo que sumar el declive continuado desde que se tiene información a través de los censos (C2,2) y que ninguna de las subpoblaciones contiene 250 adultos (C2, 2ai). En los próximos 20 años tiene una probabilidad de extinción de 0,20 (E) (Obeso et al. 2003).
Hay que destacar que parte de la distribución actual de la subespecie se engloba dentro de áreas que disponen de figuras de protección como son ZEPA o Reservas de la Biosfera (véase Fig. 8).